Historia Jala, Nayarti ( Parte 4 Final)

0

 

Jala, Nayarit.

Judea Jala Nayarit
Judea Jala, Nayarit



La primera manifestación sucede el 6 de enero. Se trata de una representación local conocida como las alahueteras. Esta conformada por jóvenes que se disfrazan de mujer en una suerte de metáfora sobre las madres de Belén que perdieron a sus hijos tras la matanza ordenada por Herodes. Con los disfraces se asumen personajes de la vida cotidiana, como la muerte y el catrín, o se recurre a la burla de las modas existentes. Los participantes registran las calles del poblado acompañados por una banda musical, todo esto ante la algarabía popular.


El 20 de enero se celebra a San Sebastián del barrio y santuari Uno de los elementos distintivos de Jala es la riqueza de sus tradiciones y su vasto patrimonio inmaterial. La base de las celebraciones tiene una fuerte vinculación con los ciclos festivos de la religión católica. o de la Natividad, donde se venera una imagen del santo mártir. Para la ocasión, los peregrinos hacen veladas nocturnas en las casas, donde se cumple la promesa o manda por algún favor recibido. El evento es modesto. Culmina con una misa y algun otro acto religioso. La Cuaresma y la Semana Santa están cargadas de tradiciones religiosas propias de Jala. Se comienza con el miércoles de ceniza, cuando se adornan los templos con cordeles de papel de china picado; en la Basílica, el pitero (música ejecutante de la chirimía) toca desde lo alto de los edificios tristes y penetrantes melodías dando vueltas alrededor de la cúpula.


Esto simboliza que el mensaje debe llegar a todos los confines del pueblo. Un rasgo distintivo de la Semana Mayor en Jala es la representación de la Judea, tradición que parece remontarse al periodo de evangelización de los frailes franciscanos, en los siglos XVI y XVII. El suceso consiste en el montaje de la pasión y crucifixión de Jesús, dinámica que también sucede en varios poblados de Nayarit y el mundo. Implica un esfuerzo comunitario para ensayar y preparar la intervención de los farsantes, como se designa a los participantes en el drama. La magna representación acontece el Domingo de Ramos y marca el inicio de este periodo religioso. El Viernes Santo es el día de los Judíos. En este aparecen personajes vestidos de rojo con cascos de cartón y lanzas.


Van acompañados de los vigías y persiguen a los niños ya los jóvenes con el animo de atraparlos. La persecución cuenta con la complicidad de los pobladores y no esta exenta de momentos divertidos.
Otro personaje peculiar es el Judío Errante, representado por un Joven que se cubre la cara con una máscara de pestañas y un gorro con dos grandes picos alargados al frente y en la espalda; va vestido con camisa y calzón en amarillo y rojo respectivamente. Su participación esta aderezada por una risa loca y burlona. Recorre los puestos de comida típica, aquellos vendedores son despojados pacíficamente de los productos que el Judío Errante decida tomar para sí. La Santa Cruz se conmemora el 3 de mayo.


Esta celebración se vincula con las ermitas ubicadas en algunos cerros, donde se erige una cruz para cuidar al poblado y ahuyentar a los malos espíritus. En este caso, las fiestas inician con un novenario y el día designado se tocan "Las mañanitas" al alba. La tradición consiste en recorrer el mayor número de cruces, en las cuales se ofrecen aguas frescas de sabores como recompensa al esfuerzo realizado. La evolución de Jala se liga con los ciclos agrícolas. En particular, con la siembra del maíz, actividad económica con una tradición centenaria. La cultura local gira en torno al cultivo de esta gramínea, sobre todo por la dimensión de las mazorcas, inusualmente grandes. Jala es prodigiosa en la producción del maíz; registra ejemplares de mazorcas de hasta 60 cm de longitud. La explicación esta en la calidad de la tierra, que se debe a su riqueza mineral proporcionada por las cenizas del volcán Ceboruco. En relación con lo anterior surge la principal festividad, la feria del elote. Se lleva a cabo del 8 al 16 de agosto. En esos días se lleva a cabo peleas de gallos, bailes masivos, encuentros deportivos y culturales entre otros.

Ello coincide con la gran fiesta patronal, en honor a la virgen de la Asunción, el 15 de agosto. La organización y realización involucra a todo el pueblo estructurado en barrios, la cual fortalece la cohesión comunitaria. El rompimiento, que marca el inicio de la festividad, sucede dos semanas antes; otras manifestaciones piadosas se dan durante el periodo. El 14 de agosto tiene lugar la peregrinación de los hijos ausentes. Simboliza el papel de los emigrantes jaleños en el imaginario local. Por la noche se da velada de la virgen de la Asunción a quien engalanan para la ocasión.

El ciclo de fiestas y tradiciones culmina el 8 de septiembre, el día de la Sierpe, en la capilla del barrio de la Natividad. El evento principal es la quema de la Sierpe, representación de un dragón construido en carrizo y cartón. Su tamaño es de unos 7 metros y lo adornan con cohetes y luces. A las 10 de la noche se sube la sierpe al cerro de la Cruz, desde donde desciende al arder. El espectáculo resulta muy atractivo en el plano visual.

HECHICERIA Y CHAMANISMO.

A nivel regional, Jala cuenta con una larga tradición de brujería blanca por la presencia de curanderos tradicionales y chamanes. Si bien no se ha establecido con precisión la consolidación de esta actividad, parece estar vinculada con la presencia del Volcán Ceboruco debido a su carga energética que proporciona su actividad.

Los curanderos tradicionales han transmitido por generaciones los conocimientos de sus practicas de sanación. Dentro de las acciones que realizan esta hacer limpias, leer la mano y predecir el futuro de las personas que lo soliciten. La fama de Jala en curanderismo y hechicería se extiende a nivel regional y a atrae a numerosos practicantes. 

EN CONCLUSION.

El devenir de Jala ha estado acompañado de fragmentos relevantes en su proceso histórico y social. La comunidad se ha conformado desde el periodo prehispánico basado en su evolución en la vinculación con la tierra y los procesos agrícolas tradicionales, en particular el maíz.

Sus expresiones arquitectónicas conforman un patrimonio cultural relevante. Especial atención merece la basílica lateranense de Nuestra Señora de la Asunción, así como diversos conjuntos de viviendas sumamente armónicas. Como vimos mucho de este esplendor se debe a que fueron edificadas bajo la sabiduría de la estética popular. 

Desde el aspecto social, Jala se distingue por la vitalidad y amplitud de sus tradiciones, relacionadas en gran medida en el culto católico. El ciclo de festividades forma parte de la vida cotidiana, por lo que se ha granjeado reconocimiento regional. En el caso de la feria del elote, que atrae a miles de participantes.

Dichos atributos hacen de Jala un sitio atractivo para ser visitado que puede consolidar una experiencia turística robusta.


 


Tal vez te interesen estas entradas

No hay comentarios